Fuiste mi
fracaso favorito, estaba dispuesta a cruzar el océano atlántico por ti, estaba
dispuesta a dar lo que no tenía por ti, pero el tiempo decidió que era hora de
dejar el pasado en el pasado, supongo que podríamos haber rozado
el cielo con la punta de los dedos, pero optamos por quedarnos en tierra.
Te he dedicado más de un renglón,
incluso más de cien, pero las noches con Sabina me enseñaron que enamorarse más
de la cuenta era una mala inversión. Me dejó un gran consejo oculto entre sus
canciones “Tienes que aprender a decir adiós, la mejor distancia es la
mayor” y que razón tiene.
Siento decirte que este pez ya no muere por
tu boca, esta loca se va con otro loco, estos ojos ya no lloran más por ti.

Si no
estás dispuesto a dejarlo todo por esa persona, no es la indicada. Y yo, ya no
estoy dispuesta a dejarlo todo por ti.