Diciembre cubre las calles de color blanco, un blanco puro, cristalino. El mundo avanza deprisa y yo estoy más perdida que nunca. Lo peor de perderse es temer no encontrarse otra vez.
Las cosas no están bien en este lugar del mundo, las copas de whisky y algún que otro cigarro acompañan mis noches, y algunos de mis días. Y cuando todo está del revés, cuando tu mundo está patas arriba cuando ya no sabes que hacer y solo miras como pasa el tiempo es cuando más necesitas una mano amiga, esas palabras de aliento, esas que te salvarán en tus días grises y en tus peores noches.

Necesito escuchar que todo irá bien y que las cosas van a
cambiar, aunque el mundo se me venga encima.